JE DEVIENS VOTRE HOMME
ESCENA I
Una terraza de un bar en Plaça Reial. Bajo un parasol oscuro están sentados ABEL y BERNAT, uno frente al otro. Al fondo se distinguen otras mesas con parejas inaudibles. Silencio. Tarde de invierno.
ABEL
Doncs aquests dies he estat llegint un guió teatral.
BERNAT
Un guió? Això sí que m’interessa! Digues, digues, què has llegit?
ABEL
La Salomé d’Oscar Wilde.
BERNAT
Oh, què bíblic! Sexe i violència, ira i profecies, i la llum de la lluna tornant-los a tots histèrics. Què t’ha semblat?
(Detrás de ABEL aparece PAU, un adolescente vestido con el uniforme escolar de la Fundació Llor. Tras reprimir una carcajada, coloca sus manos sobre los hombros de ABEL)
PAU
A ver qué le dices ahora. No querrás sonar pedante.
ABEL
Doncs…
PAU
Ni tampoco inculto o frívolo. Es difícil encontrar el equilibrio perfecto ¿verdad? Pero bueno, ya verás. Tú habla. Va a dar la sensación de que no has entendido nada (Risas).
ABEL
Sempre m’ha cridat molt l’atenció la figura de Salomé. La meva mare i la meva àvia solien recordar la història quan...
PAU
¡Qué nervioso estás! ¡Y qué ensayadas tienes las palabras! Cómo se nota que… (se tapa la boca con una mano, pero luego la vuelve a descubrir) ¡Cómo se nota que te has leído el libro sólo para impresionarlo!
ABEL
¡No!
BERNAT
No?
ABEL
Vull dir… A qui no li agradaria decapitar als amants que et rebutgen? Una miqueta només. Un xic de crueltat (BERNAT levanta las cejas). A mi em sembla un símbol molt potent.
BERNAT (tras una pausa)
Crec que em divertiria molt veure amb tu una representació de Salomé. Aquí a Catalunya mai n’he vist cap. Tot i que em penso que...
PAU
¡Dios mío! ¡Qué sanguinario! ¡Qué esperpéntico y ridículo y feroz!
(Dos figuras aparecen al lado de PAU. Son JAUME y ALEIX, sus compañeros de clase)
JAUME
¿No ves que lo has asustado?
ALEIX
¿Cuándo aprenderás que tu histrionismo repele a los hombres?
PAU
Eres patético. Aquí estás, lanzando indirectas sobre tus múltiples decepciones amorosas, dando a entender que has sufrido muchísimo por amor… «A qui no li agradaria decapitar als amants que et rebutgen?» ¡Ay, pobrecillo! (le agarra la barbilla a ABEL y le fuerza a mirarlo a los ojos) Pero, en realidad... ¡sólo quieres inspirarle lástima!
JAUME
O tal vez fingir humildad.
ALEIX
«¡Mira, mira, mira cómo me río de mí mismo!» Mentiroso.
JAUME
Infantil.
(Los TRES)
Ridículo.
ABEL
(Zafándose de la mano de PAU, a BERNAT). De fet, el primer cop que es va intentar muntar una representació de Salomé a Espanya fou precisament a Barcelona. Margarida Xirgu volia fer de Salomé i ballar la dansa dels set vels descalça i amb el ventre destapat. Imagina’t l’escàndol! Em penso que no li van permetre sortir a escena.
BERNAT
Sí, això és el acabo de dir.
ABEL
Ah, sí?
BERNAT
Sí.
(Ambos se quedan en silencio. PAU, JAUME y ALEIX miran al público con una sonrisa cómplice)
BERNAT
Fa molt fred, oi? Aquesta estufa no funciona o què? Vine, vine, apropa’t una mica.
ABEL
En realitat, el que més recordo és la lluna. Poques coses m’han impactat tant. Crec que les descripcions de la lluna transmeten molt bé les tèrboles contradiccions de Salomé.
PAU
¿«Tèrboles»? Qué presuntuoso. Qué teatral y vehemente. Deja ya de darte aires.
ABEL
La lluna és com una donzella, una donzella verge i impúdica. No deixa que els núvols la ocultin, al contrari, il·lumina tènuement els passadissos del palau d’Herodes, i els bassals de sang, i la pell pàl·lida del Baptista... La lluna busca i es delecta, però, al mateix temps, es manté amagada rere els cortinatges del palau, rere el fons de l’escenari. Ni el públic ni els personatges l’arriben a veure mai directament. És com un secret. Un secret exhibit. Just com Salomé.
(BERNAT levanta la vista de su bebida y se queda mirando a ABEL con una sonrisa indescifrable)
BERNAT
Crec que un dia d’aquests et convidaré al teatre.
(PAU, JAUME y ALEIX se desvanecen)
ESCENA II
Una habitación con muebles blancos y gigantescos. En la estantería se observan títulos como «Libro que no he leído», «Libro que no he terminado» o «Libro que no he entendido». Sobre la silla del escritorio se lee «No estoy inspirado». En la colcha de la cama, «Me duele la espalda». Junto a la ventana, «Nadie puede verme», junto a la puerta, «Estoy bien, mama». ABEL está sentado en la cama con la espalda encorvada sobre el móvil.
ABEL
Hace dos días que no me contesta a los mensajes… Y en verdad, en verdad os digo… (ABEL se levanta de la cama y deja el móvil sobre la colcha. Suelta un suspiro). En parte, para mí sería mucho más sencillo creer que se ha cansado de mí. Que ha encontrado otro perfil más atractivo, más interesante, más ocurrente o más seguro de sí mismo. Un perfil más culto, o más profundo, o más sincero, o todo a la vez. Y sí: digo «perfil» porque llamarlo «chico» me parece demasiado… bueno, demasiado humillante (consulta el móvil otra vez). En el fondo, lo único que hago es postergar el momento en el que él me rechazará. De hecho, lo mejor es darlo por sentado de antemano, porque, si me convenzo a mí mismo de que ya ha sucedido, de que nunca más volverá a hablarme, entonces… ¡Ay!
(ABEL se agarra el estómago con una mano. Un breve y súbito fogonazo de luz ilumina toda la escena, y entonces aparecen tres figuras tras el cabezal de la cama. Son jóvenes, bellos y altivos: SAN JUAN BAUTISTA, SAN JUAN CRISÓSTOMO y SAN JUAN CASIANO. Observan a ABEL con los ojos entrecerrados)
Es verdad, es verdad. El Crohn siempre se crece en momentos de ansiedad y nerviosismo. Ya lo veis: uno no puede bajar la guardia ni un instante (consulta el móvil de nuevo. Suspira). En fin. Llegados a este punto, os puedo asegurar que mis intestinos se han convertido en un segundo cerebro: palpitan, se retuercen y se dilatan al mismo ritmo que mis pensamientos. Son como una manifestación física de mis contradicciones, o de mis deseos, o de mis desasosiegos, nunca lo he…
SAN JUAN BAUTISTA
Pœnitentiam agite! Pœnitentiam agite!
SAN JUAN CRISÓSTOMO
Memento, frater, sapientes verba sancti Pauli: «Similiter autem et masculi, relicto natural usu feminæ, exarserunt in desideriis suis in invicem, masculi in masculos turpitudinem operantes, et mercedem, quam oportuit, errores sui un semetipsis recipientes».
ABEL
¡Cállate! No dices más que tonterías.
SAN JUAN CRISÓSTOMO
Tamen, verum est. Dolor in intestinis tuis id tibi narrat. Tremor in carne tua. Nonne Dei contemptum sentis, ibi, in profundissimo tui ipsius? Nonne intellegis pœnam esse?
ABEL
Mi enfermedad no es un castigo. Dios me ama.
SAN JUAN CASIANO
Deus te tolerat. Fortasse te etiam ignoscit. Sed te non amat; noli esse simplex. Consideremus, fratres, hoc dictum ex Lege eius: «Si quis cum viro dormierit, ut cum muliere, utrumque scelus operati sunt: morte morientur. Sanguis eorum super eos erit». Verbum Dei.
(Los TRES)
Te adoramus, Domine.
ABEL
Dios no es real.
SAN JUAN CRISÓSTOMO
Sed dolor tuus valde verus est.
SAN JUAN BAUTISTA
Pœnitentiam agite! Pœnitentiam agite!
ABEL
¡Ay! (vuelve a aferrarse el estómago con las manos). Dejadme en paz, lo estáis empeorando. Él no… Eso solo son palabras echadas al viento. Dejadme… Quiero volver a mis pensamientos. Bernat lleva dos días sin contestarme. Eso es lo importante. Él ya me ha rechazado y no volverá a hablarme. Debo convencerme a mí mismo sobre esto (pausa). ¡ÉL NO VOLVERÁ A HABLARME! ¡ÉL NO VOLVERÁ A HABLARME!
SAN JUAN CRISÓSTOMO (sobresaltado)
Non est necesse ut clames. Nihilominus, estne ulla alia optio?
ABEL
¡Claro que la hay! Siempre queda la trampa: la esperanza. Según mi experiencia, es mejor cortar de raíz la esperanza a tener que marchitarla cuando ya ha florecido. ¿Alguna vez os habéis visto obligados a sofocar vuestra esperanza? ¿A ahogarla a escondidas en el río, como un hijo no deseado? ¡Oh, es algo tan forzado! ¡Tan antinatural! ¡Tan opuesto a lo que verdaderamente deseamos! (coge el móvil de nuevo). Pero, al mismo tiempo, es muy fácil convencerse de ello. De hecho, puedo cerrar los ojos y verlo ahora mismo, verlo aquí, delante de mí, conmigo, agarrando el móvil como lo estoy haciendo yo, con los ojos fijos en la pantalla como lo estoy haciendo yo, hablando y hablando y hablando con otro… ¡¡Con otro, Dios mío!! ¡¡Con otro! (ABEL tira el móvil al suelo, y, tras unos segundos, aparece por la izquierda del escenario una nueva figura. Es una mujer con el rostro cubierto por un velo. Murmura palabras ininteligibles. Mira al suelo. Es SAFO DE LESBOS).
SAFO DE LESBOS
χλωροτέρα δὲ ποίας ἔμμι…
ABEL
¿Qué?
SAFO DE LESBOS
φαίνεταί μοι κῆνος ἴσος θέοισιν ἔμμεν᾽ ὤνηρ, ὄττις ἐνάντιός τοι ἰσδάνει καὶ πλάσιον ἆδυ φωνεί-σας ὐπακούει… (recoge el móvil y acaricia la pantalla). καὶ γελαίσας ἰμέροεν, τό μ᾽ ἦ μὰν καρδίαν ἐν στήθεσιν ἐπτόαισεν·ὠς γὰρ ἔς σ᾽ ἴδω βρόχε᾽, ὤς με φώναι-σ᾽ οὐδ᾽ ἒν ἔτ᾽ εἴκει… (se lleva el móvil a los labios y besa la lente de la cámara).
SAN JUAN CRISÓSTOMO
Hoc mulier insana est.
SAN JUAN CASIANO
A, obsessiones. Mens nostra est, profunde, inimica nostra. Nonne vides id? (JUAN CRISÓSTOMO asiente con solemnidad). Ei non possumus credere. Omnis cogitatio, singula singulæ. Omnis cogitatio ut triticum analyzanda et discernenda est. Simpliciter dicere, est quasi triticum a zizaniis separare. Eodem modo, cogitationes quæ nos ad Deum propius ducunt ab illis quae nos distant separare debemus. Sine intermissione, sine requie. Nam etiam Diabolus requiem non novit! Et nonne ipse quoque divinus fuit…?
SAN JUAN BAUTISTA
Pœnitentiam agite! Pœnitentiam agite!
SAFO DE LESBOS (entregando el móvil a ABEL)
χλωροτέρα δὲ ποίας ἔμμι…
ABEL
Gracias (toma el móvil entre sus manos y lo consulta nuevamente). Creo que tienes razón… Pero la nuestra no es una palidez corriente, amiga mía, porque no destiñe nuestras pieles, sino todo lo que hay debajo. Nuestros huesos ya no son blancos, sino grises; nuestra carne ya no es roja, sino de un abúlico tono pastel, mientras que nuestros corazones... bueno, nuestros corazones se nos han amarronado. Estamos descoloríos, ¿sabes? Como cantaría el bueno de Robe... ¿Es que no lo conoces? Pues ven, ven junto a mí a este lecho pálido y desierto...
(ABEL conduce a SAFO DE LESBOS hasta su cama. Los dos se sientan en la colcha, y entonces empieza a sonar «So payaso» de Extremoduro. ABEL mece la cabeza al ritmo de la música)
ABEL
¿Te gusta?
SAFO DE LESBOS (con voz soñadora)
ο]ἰ μὲν ἰππήων στρότον οἰ δὲ πέσδων οἰ δὲ νάων φαῖσ’ἐπ[ὶ] γᾶν μέλαι[ν]αν ἔ]μμεναι κάλλιστον, ἔγω δὲ κῆν’ ὄτ-τω τις ἔραται·
ABEL
Es posible... Pero, hasta que no la encontremos, siempre podremos acudir a la música.
(ABEL ofrece una mano a SAFO DE LESBOS, que la acepta con una sonrisa cómplice. Acto seguido, los dos se levantan y empiezan a bailar al son de «So payaso». Sus gestos son cada vez más amplios y desinhibidos. Ríen y se animan mutuamente. Poco a poco, las figuras de SAN JUAN BAUTISTA, SAN JUAN CASIANO y SAN JUAN CRISÓSTOMO van diluyéndose en el fondo del escenario).
SAFO DE LESBOS (cantando con acento eólico)
«¡A ver qué me dice después!»
ABEL
¡Eso! ¡Eso! (Cantando) «¡So cretino! Me tiemblan los pies...»
(Pero una potente vibración sacude todo el escenario. La música se corta en seco y ABEL, tras mirar al público con expresión extática, va corriendo de vuelta a la cama y coge el móvil con manos temblorosas. Entonces, el público descubre que SAFO DE LESBOS no es más que una lámpara de pie y que SAN JUAN BAUTISTA, SAN JUAN CASIANO y SAN JUAN CRISÓSTOMO forman la silueta lúgubre del armario. Silencio durante varios minutos. ABEL escribe mensajes en la pantalla del móvil).
ABEL
Ay, ay... Ay, ay...
(Mientras escribe, aparecen, en ambos extremos del escenario, dos caballeros medievales engalanados con resplandecientes armaduras de plata. No llevan yelmo. Se van acercando el uno al otro con mucha lentitud, sin atreverse a apartar la mirada. El de la derecha lleva un escudo rojo con tres leones dorados. El de la izquierda, un escudo azul con flores de lis. Son RICARDO CORAZÓN DE LEÓN y FELIPE AUGUSTO DE FRANCIA).
RICARDO CORAZÓN DE LEÓN
N’est pas mervoille se j’ai le cuer dolant, quant mes sires met ma terre en torment. S’il li membrast de nostre soirement quo nos feïsmes andui communement, je sai de voir que ja trop longuement...
FELIPE AUGUSTO DE FRANCIA
...ne seroie ça pris.
RICARDO CORAZÓN DE LEÓN
Ce sevent bien Angevin et Torain, cil bacheler qui or sont riche et sain, qu’encombrez sui loing d’aus en autre main. Forment m’amoient, mais or ne m’ainment grain. De beles armes sont ore vuit li plain...
FELIPE AUGUSTO DE FRANCIA
...por ce que je sui pris.
(Los dos caballeros llegan uno frente al otro y, tras una ligerísima inclinación, desenvainan sus espadas y empiezan a luchar por todo el escenario, derribando los inmensos muebles de la habitación. Son altivos y gallardos, pero, al mismo tiempo, profundamente frágiles. Al final, FELIPE AUGUSTO DE FRANCIA derriba a RICARDO CORAZÓN DE LEÓN y le apunta con la espada al centro del pecho).
RICARDO CORAZÓN DE LEÓN (suplicante)
Je deviens votre homme... Je deviens votre homme...
(Pero FELIPE AUGUSTO DE FRANCIA vuelve el rostro hacia ABEL, que está sentado en el borde de la cama con el móvil entre sus rodillas. Tiene la mirada perdida. Aun así, asiente débilmente).
FELIPE AUGUSTO DE FRANCIA
Que ta volonté soit faite.
(Con un solo golpe de espada, FELIPE AUGUSTO DE FRANCIA decapita a RICARDO CORAZÓN DE LEÓN. El silencio cae sobre la escena durante algunos minutos. Poco a poco, el telón del proscenio va bajando. Al llegar al suelo, unas palabras de color blanco aparecen proyectadas en su superficie: «Este usuario ha sido bloqueado». De fondo, un gimoteo inaudible).
FIN
Como me ha gustado la conexión entre Abel y Safo de Lesbos y qué brillante encadenar el bloqueo a la persona que amas con todos estos personajes históricos rondando en tu habitación (que no representan más que tus voces interiores).
Como me ha gustado la conexión entre Abel y Safo de Lesbos y qué brillante encadenar el bloqueo a la persona que amas con todos estos personajes históricos rondando en tu habitación (que no representan más que tus voces interiores).
Ni en mil años se me habría ocurrido una forma más original de hablar del tema, admiro muchísimo tu imaginación y tu capacidad creativa❤️❤️